Requena-Utiel (Tierra Bobal)

Cultura monumental

2.500 años de cultura ligada al vino: un legado de monumentos, yacimientos, costumbres y gastronomía

 

Descubrir Tierra Bobal es conocer una cultura de monumentos, de vino y de leyendas. Una herencia de grandes y pequeñas cosas que hablan de un enclave que fue lugar de paso y crisol de culturas y que quiere seguir siendo punto de intercambios para turistas comprometidos con el entorno.

Tierra Bobal es el nombre que la comarca Utiel-Requena ha elegido para poner en valor todos sus reclamos turísticos. Un nombre que evoca vino y naturaleza, pero también cultura, patrimonio, gastronomía y tradición. Es la marca que identifica a una tierra que siempre ha sido cruce de culturas y personas y puerta de entrada y salida con el interior de la península. Tierra Bobal está integrada por los nueve municipios de la comarca (Camporrobles, Caudete de las Fuentes, Chera, Fuenterrobles, Requena, Sinarcas, Utiel, Venta del Moro y Villargordo del Cabriel) y reúne un legado monumental único en la Comunitat Valenciana.

Recorrer esta tierra es impregnarse de unas costumbres ancladas en el tiempo. Desde las iglesias góticas, barrocas y neoclásicas hasta sus torres y murallas, pasando por las bodegas y cuevas subterráneas, los yacimientos arqueológicos, las trincheras, los castillos y sus museos. Conocer Tierra Bobal es vivir sus fiestas, caminar sus romerías, entender sus ofrendas y escuchar sus leyendas; es peregrinar a la Virgen de Tejeda, al Remedio o a San Blas; disfrutar celebrando los exvotos y el rulé, los quintos, los mayos, las verbenas, las fiestas de San Antonio Abad, del verano, la vendimia y el invierno; es entender por qué sus costumbres son de vino y gastronomía. Tierra Bobal es una herencia de grandes y pequeñas cosas, un legado que se siente y que no siempre se toca, aunque nos atrapa para siempre.

El legado de Tierra Bobal es también su gastronomía, sus sabores dulces y salados, arraigados en la importancia histórica de sus salinas y colmenas. La gastronomía de Tierra Bobal cuenta con la sal como protagonista de sus guisos y embutidos y la miel como origen de sus deliciosos postres. Desde el siglo XV, se elaboran las longanizas, las morcillas, los perros o el lomo… que han dado lugar a las fiestas más populares, declaradas de interés turístico autonómico. La influencia castellana tiene su reflejo en platos como las migas, las migas ruleras, el ajoarriero o atascaburras, el morteruelo, el arroz con güeñas, las gachas o almortas o cachulí, la olla o los gazpachos, con una tradición de más de setenta años. Por su parte, la miel originó la fiesta que cada año llena la Virgen del Remedio de velas y es el ingrediente principal de los tradicionales turroncillos o barruecos, los alajús, bocaíllos o arropes. Tierra Bobal es de sal y de miel, de salinas y colmenas.

Cada municipio, cada paraje, cada rincón de la comarca esconde decenas de reclamos culturales que hacen de Tierra Bobal un destino turístico único en la Comunitat Valenciana. El yacimiento arqueológico de El Molón o la fábrica de harinas San Isidro en Camporrobles; las fuentes diseminadas por el casco urbano y el yacimiento arqueológico de Los Villares-Kelin en Caudete de las Fuentes, las placetillas típicas y el castillo de Chera; el lavadero, la torre del telégrafo o el museo etnográfico «Vida Rural» en Fuenterrobles; el museo del cereal y el ecomuseo de la vida rural en Sinarcas; La Villa y sus cuevas subterráneas, el barrio de las Peñas, La Fortaleza, el Puente de Jalance, el museo de la Seda y el de la Semana Santa o el Monumento Universal a la Vendimia en Requena; las Bodegas Subterráneas, el museo Casa Alamanzón, la Ermita del Remedio, la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, el Paseo de la Alameda, el Museo del Vino de la Bodega Redonda o el Almázar en Utiel; el puente de Vadocañas en Venta del Moro y las trincheras de Contreras o la carretera de las Cabrillas en Villargordo del Cabriel representan apenas una muestra de los innumerables encantos de una comarca que recibe al visitante con los brazos abiertos, al grito de «Anerai», el saludo de bienvenida de los íberos hace más de 2.500 años.

Aquí el legado cultural ha sido siempre motivo de celebración. La Muestra del Embutido de Requena en invierno y la Feria Gastronómica de Utiel en otoño sacan a relucir toda la riqueza gastronómica de la zona, trasmitida de generación a generación como parte de un compromiso con el origen; mientras que actos como el de «Utiel 250 años a la luz de las velas» rememoran los agradecimientos que labradores y colmeneros brindaron a la Virgen por un tiempo más benigno en el siglo XVIII. La vid y el vino son también motivo de celebración en esta tierra, donde tiene lugar la Fiesta de la Vendimia más antigua de España.

 

Visitar Tierra Bobal es una experiencia completa que se resume en el Decálogo de Tierra Bobal: «Degustar los mejores vinos y descubrir por qué seguimos siendo únicos… Descender el río más limpio de Europa y sentir su adrenalina, correr entre pinos y viñedos, hacer fotos al vuelo del águila real, observar las estrellas, recoger setas, escuchar el sonido del silencio, oler los aromas del bosque y del vino y observar sus brillos y olores… Nuestra visita es desconectar para volver a conectarse. Es sentirse dentro siendo de fuera. Venir a nuestra tierra es volver a ser auténtico».

En el mapa digital de Tierra Bobal se puede consultar toda la oferta de recursos turísticos (bodegas, restaurantes, alojamientos, senderos, áreas recreativas, museos, etc.) mediante unos mapas interactivos que incluyen datos de contacto y ubicación de cada emplazamiento.