Benicarló aúna ocio y gastronomía

El Morrongo, una playa urbana y accesible.

booked.net
booked.net

Una oferta turística transversal que fusiona la posibilidad de disfrutar del sol y las playas con una restauración de calidad y la riqueza cultural es la carta de presentación

Poner en valor las potencialidades del sector turístico y reforzar el mensaje de que Benicarló es un destino turístico seguro es la apuesta clara y decidida del consistorio que pivota su estrategia para atraer visitantes en tres pilares fundamentales: la náutica, la gastronomía y la cultura.

Con este planteamiento de base han lanzado 14 vídeos promocionales que ya han comenzado a difundirse por las redes sociales institucionales y que pretenden dar visibilidad a todas las personas que trabajan para mantener vivo un sector fundamental para la economía local. Este material audiovisual es solo una pequeña muestra de todas las bondades que tienen a su alcance tanto los vecinos de la localidad como aquellos que eligen este municipio del Baix Maestrat para pasar unos días de asueto y disfrutar de sus merecidas vacaciones.

Sol y playa

El Morrongo y La Caracola son playas de arena y ambas han renovado, un año más, las banderas azules en reconocimiento a la calidad de sus aguas y la excelencia de los servicios que ofrecen. Un distintivo europeo que pone de manifiesto, un año más, la calidad de su litoral.

Para los que se decantan por las playas de guijarros y las calas naturales, en Benicarló también encontrarán enclaves tranquilos en los que disfrutar de la buena climatología y las aguas cálidas; las playas de la Mar Xica y del Gurugú o las numerosas calas de la costa norte del municipio reúnen los requisitos para el goce.

Si las preferencias van enfocadas a combinar el mar con la práctica deportiva, la oferta nútica es variada y singular, para todos los gustos y edades, que supone un valor añadido y otorga identidad propia y una imagen de prestigio al sector turístico local, a la vez que suma puntos en competitividad frente a otros destinos. Las actividades náuticas son la mejor propuesta para vivir experiencias inolvidables y adquirir conocimientos básicos sobre el mundo de la navegación o el buceo.

Para completar el amplio abanico de posibilidades que ofrece el municipio costero, en el puerto se puede visitar la lonja y asistir a la subasta de la gran variedad de mariscos y pescados que las barcas capturan en las aguas del Mediterráneo.

Y cerca de allí, en el renovado Museu de la Mar, los visitantes pueden encontrar una interesante muestra del patrimonio marítimo local que se complementa con recursos visuales como maquetas o vídeos.

 Otros de los lugares de interés para el visitante son el Mucbe, el yacimiento del Puig de la Nao, el edificio Gótico o el Almacén de la Mar, entre otros, que concentran el patrimonio cultural de la localidad y su visita es recomendable.

Lugar por descubrir

Fue el primer alcalde de la era democrática, el insigne doctor José María Febrer, el que acuñó e hizo popular una de las frases que bien podrían ser un eslógan publicitario para atraer turismo: «Benicarló tiene de todo», y no le faltaba razón. Además de contar con todos los servicios de las grandes ciudades, la localidad conserva como un tesoro los vestigios de su pasado, tanto histórico, como cultural e industrial. Prueba de ello es el yacimiento arqueológico del Puig de la Nao, que, junto al de la Tossa o al submarino de las Rocas de la Barbada, ubicado frente a la desembocadura de la rambla de Cervera, permiten conocer a todo aquel que desea adentrarse en la historia de la localidad cómo era la vida y costumbres de sus primeros pobladores. Además de una visita más que recomendable a estos lugares, otro espacio emblemático, el otrora convento franciscano reconvertido en el Mucbe (Museu de la Ciutat de Benicarló) expone de forma permanente buena parte de los restos localizados en los diferentes yacimientos del término municipal. La muestra, bajo el título de Tresors arqueològics, se renueva constantemente gracias al trabajo de restauración que se lleva a cabo en la recuperación, documentación y clasificación de las piezas.

En el corazón del casco antiguo del municipio también se conservan huellas del crisol de culturas que habitaron Benicarló, que nació como una alquería árabe llamada Benigazlum formada por 24 casas. En el recorrido por el casco histórico destacan también edificios como el Ayuntamiento, una casa señorial de estilo renacentista conocida como la antigua casa de la Baronesa y que perteneció a la familia Ortembach-Sorlí. No muy lejos, en la avenida Juan Carlos I, se levanta la Casa Bosch, cuya fachada es un magnífico ejemplo de arquitectura modernista y que actualmente es sede de una entidad bancaria. A pocos pasos se encuentra la Casa dels Miquel, una mansión de estilo barroco que guarda entre sus muros un valioso tesoro: una cocina decorada con cerámica valenciana del siglo XVIII donde se representan escenas domésticas típicas de la época. También en este inmueble se encuentra una capilla ornamentada con paneles cerámicos de temática religiosa.

Turismo esperiencial

La agricultura de Benicarló no solo es uno de los motores de su economía, también tiene una importancia clave en su patrimonio cultural y etnológico y, desde hace unos años, ha adquirido especial relevancia como dinamizador del turismo.

A la rica y variada arquitectura rural se une un pasado en el que el comercio del vino Carlon fue de vital importancia para el desarrollo de la localidad. Varios cellers, donde se almacenaba el afamado caldo, se levantaban en las inmediaciones del puerto y todavía se conserva alguna de estas construcciones, como el Almacén de la Mar, transformado desde hace algunos años en espacio cultural.

Recuperar el vino Carlon fue el ilusionante proyecto en el que se embarcaron un grupo de productores hace 8 años y que ahora, de la mano del Ayuntamiento, se promociona como uno de los activos turísticos. A través de actividades para todos los públicos, el vino Carlon será un complemento esencial de la oferta gastronómica local, además de un nexo perfecto entre el pasado comercial y emprendedor del municipio y la modernidad del actual sector turístico, de la misma forma que ya se hace con la reina de la huerta local: la Alcachofa de Benicarló, con Denominación de Origen Protegida.

Restauración

Son precisamente los productos del mar y también los del campo, que destacan por su frescura y calidad, la materia prima de la que se nutre el sector de la restauración para elaborar exquisitas propuestas culinarias. Desde la cocina de mercado y tradicional hasta la más innovadora y de vanguardia, en los establecimientos hosteleros de la localidad ofrecen cartas de menú en las que predomina la excelencia. De hecho, Benicarló es referente en el mundo de la gastronomía al más alto nivel y la maestría de sus restauradores ha sido reconocida con la Estrella Michelín, como es el caso del laureado chef Raúl Resino, o con el Sol Repsol con el que ha sido distinguido este año el restaurante Xuanet.

La profesionalidad y el buen hacer en los fogones son el sello de identidad de los restaurantes, bares y cafeterías de la localidad, en los que los placeres del paladar alcanzan su culmen con las sabrosas preparaciones y extensa carta de bebidas, entre las que destacan el histórico Vi de Carlon o las cervezas y licores artesanales. Mención especial merecen las bebidas elaboradas con la estrella de la huerta local, la Alcachofa de Benicarló, producto con Denominación de Origen protegida, y que constata que también en su forma líquida derrocha un sinfín de bondades.

En cuanto a los alojamientos, Benicarló cuenta con una oferta muy variada, desde el Parador de Turismo y numerosos hoteles hasta cámpings o un área de servicio para autocaravanas. Para mayor información: www.benicarlo.travel.

¿Qué te apetece hacer?

Descubre nuestros destacados en alojamientos, gastronomía, deporte y cultura del municipio