Los tesoros del río Millars dan vida a Almassora

Una ciudad moderna, actual y muy atractiva

booked.net
booked.net

La localidad presume de contar con interesantes espacios rurales y naturales, así como un litoral formado por dos playas: Benafelí y del Pla de la Torre

Almassora, en la Plana Alta, es una localidad típica del Mediterráneo, moderna y actual, que cuenta con un activo casco urbano, una industria avanzada, así como con unos interesantes espacios rurales y naturales. La localidad se vertebra alrededor del río Millars; el último tramo fluvial, la desembocadura, marca tanto la geografía como el carácter de sus habitantes. El clima benigno, las tradiciones y la cultura acaban de diseñar un lugar envidiable para vivir, visitar y disfrutar. La principal actividad económica de su población está relacionada con la industria cerámica y un amplio sector de servicios para el azulejo; y le sigue el sector de la construcción y la agricultura de cítricos en plena transformación varietal.

La Vila de Almassora es una fundación cristiana del siglo XIII, con un plano cuadriculado en torno a dos ejes centrales, la calle Mayor y la calle de San Joaquín, atravesados por calles estrechas y perpendiculares, que coincide con la planificación de otros núcleos nacidos después de la conquista de Jaime I. Una de las últimas acciones ha sido la instalación de pavimento accesible en el casco antiguo para la comodidad de los transeúntes.

Plaza Mayor de Almassora

Recorrido urbano

En el recorrido urbano, el visitante puede encontrar enclaves de interés como la plaza Mayor, donde prácticamente empieza la vida de la nueva Almassora; la iglesia parroquial de la Natividad, de estilo bárroco, que alberga una buena colección de orfebrería; el Museu Municipal; la Casa del doctor Castell; la Murada; la casa de l’Oficialitat; o el Teatre Serra.

La franja litoral de Almassora, entre Castelló y Burriana, se sitúa a unos cinco kilómetros al este del casco urbano, entre un mar de naranjos. Ahí se encuentran dos playas: de Benafelí y la del Pla de la Torre, donde se alternan tramos de arena fina con otros de cantos rodados. Estas playas destacan porque ofrecen una gran tranquilidad y están frecuentadas por bañistas y forofos a la pesca. Además, disponen de un buen número de servicios, como puntos de salvamento, restaurantes, aparcamiento, consultorio médico, bibliotecas, etc. Este año han digitalizado la red eléctrica de la playa, con el objetivo de mejorar la caldiad del suministro y ofrecer mejores condiciones a sus vecinos y visitantes.

La primera de ellas, de Benafelí, tiene la particularidad de contar con un punto de accesibilidad para facilitar del baño a personas con movilidad reducida, mientras que la segunda, la del Pla de la Torre, es la más extensa y está flanqueada por un prolongado paseo marítimo. Cabe destacar que su gestión le ha valido para obtener la bandera Ecoplayas, un distintivo que premia la sostenibilidad en el desarrollo turístico de la playa.

A todas las bellezas naturales de estos espacios se les une una agenda de actividades para toda la familia. Los más pequeños pueden disfrutar de La Mar de Circ, una serie de espectáculos infantiles que se celebran los sábados, así como los contacuentos en las bibliotecas de la playa, los martes y los jueves. Por su parte, los adultos tendrán la posibilidad de visitar el Mercat de la Mar (entre la calle Mestral y Roser del Mar), todos los domingos desde el 5 de julio al 30 de agosto; hacer deporte con las clases de yoga, en la playa del Pla de la Torre; y bailar todos los viernes de julio y agosto, a partir de las 19.00 horas, junto con el xiringuito.

Turismo verde

Otro de los atractivos del litoral de Almassora es la senda de la desembocadura del río Millars. Se trata de un camino seguro para pasear con tranquilidad a pie o en bicicleta y facilitar el uso público del río, de manera respetuosa con los valores ambientales de este paisaje protegido. El itinerario consta de dos tramos. El primero, entre el mar y el núcleo urbano (calle de Pilar), de 5,9 kilómetros de distancia. El segundo, entre el pueblo (bajada del Calle Boqueres) y el paraje de Santa Quitèria, de 2 km. Los dos tramos están enlazados mediante un recorrido periurbano de 1,6 km señalizado al efecto. La distancia total del itinerario, entre el mar y santa Quitèria, es de 9,5 km.

En este mismo sentido también destaca Les Goles, espacio natural de gran valor ecológico por tratarse de una zona húmeda. en la desembocadura del río Millars. Esta área se caracteriza por la diversidad de aves: hasta 207 especies diferentes se llegaron a registrar hace unos años. Hoy en día el paraje ya no alberga tantas, pero aún conserva las mejores poblaciones de camalonga y gallo de cañal de Castellón.

Imagen de las fiestas de Santa Quitèria

Santo y seña

Al margen izquierdo del río Millars se encuentra el paraje de Santa Quitèria, un espacio natural de gran belleza y en el que se pueden observar elementos interesantes como son el Azud, el Pantanet y el puente medieval. No obstante, la ermita de Santa Quitèria se lleva todas las miradas. Su origen se remonta al año 1330, pero la construcción del edificio actual data del siglo XVII. Otro lugar de interés en Almassora es el yacimiento del Torrelló, una zona arqueológica en la que se realizan visitas teatralizadas.

Desde el punto de vista gastronómico, la localidad se caracteriza por ofrecer una cocina mediterránea, con productos de la tierra, tanto provenientes del mar, como de los huertos de su área geográfica. En cuanto al alojamiento, debido a su cercania con Castelló y Vila-real, predominan los apartamentos y alguna pensión.

Por último, cabe destacar que el calendario festivo de la localidad, ya que las fiestas de Santa Quitèria, la semana que envuelve el día 22 de mayo, o las del Roser, el primer domingo de octubre, forman parte de los atractivos turísticos.

¿Qué te apetece hacer?

Descubre nuestros destacados en alojamientos, gastronomía, deporte y cultura del municipio